La revelación de los espejos

Ese día te miraste en el espejo y empezaste a sentirte ridículo, fuera de lugar y hasta un poco anacrónico. Ya te colgaba un poco la papada y empezabas a quedarte calvo. Y tu piel, antes limpia y lisa, mostraba las inevitables marcas de la edad, como anillos en el tronco de un árbol centenario. Así son las cosas ahora, te dijiste apoyando los nudillos contra el lavamanos de porcelana. Y te acercaste un poco al espejo, te miraste de frente mientras tratabas de estirar la piel con los dedos. Tus cicatrices, las marcas que la vida va dejando en tu piel. Tus redondeces, tus esquinas, tus sombras. Ese día empezaste a sentirte viejo, y frente al espejo comprendiste que la vida se comienza a ir. Nunca lo imaginaste. Ni siquiera esa noche de hace varios años cuando abriste los ojos aterrado por el dolor y la angustia, y viste pasar las luces del pasillo que conduce al quirófano mientras alejabas de mente la idea de que por ese agujerito en uno de tus costados se te escurriría la vida. Toda la vida. Y tampoco lo pensaste cuando tu carro se salió del camino y fue dar contra el paral de un puente, una tarde de lluvia y afán, y te limpiaste el hilito de sangre que empezó a rodar por tu mejilla, y también le limpiaste a Victoria la sangre que se le acumulaba en la comisura de sus labios. Ni siquiera le creíste al que te apuntó con un revolver, te lo enterró en la sien mientras te gritaba puto cabrón y te escupía, te hizo lamer el cañón y te obligó a mirarlo tan de cerca que alcanzaste a percibir el olor a pólvora quemada. Pero no le creíste. Una y otra vez y nunca quisiste creerle. Pero ese día te miraste en el espejo y te encontraste tan cansado, tan terriblemente agotado, como si la botella que contiene tu vida hubiera empezado a vaciarse gota a gota. Así son las cosas, dijiste una y otra vez mirándote los labios al murmurar. Así es como te vas a morir. Tan tristemente como se mueren todos. Por un paro cardíaco, un derrame cerebral, un colapso hepático, hasta una caries te podría matar. Y entonces alguien, quizá Victoria, te embutirá en un cajón –el más barato, por favor- y luego te pondrá tierra encima, a ti y a tu recuerdo, esperando que tu carne se pudra y que tus huesos se hagan polvo. Y ya está. Te pasó la vida como cuando de niño esperabas junto a la vía del tren esperando a que pasara para contar los vagones, y antes de los setentaipico perdías la cuenta y simplemente lo dejabas ir. Te pasó la vida como un tren veloz y ruidoso, y te dejó ahí parado, a un lado de las vías y entre una nube de polvo. Deseaste más tiempo, esa mañana, frente al espejo. Te miraste profundo a los ojos. Más tiempo es lo que querías. Pero para qué un día más, un mes o un año quizá. No sabrías qué hacer. Qué extrañas revelaciones traen los espejos a veces. Te dijeron que vas a morir, que tu vida se está consumiendo, y que es hora de dar un último y profundo sorbo de existencia.
REWIND
A mis manos llegó, por fin, Lounge.co 2005, una selección de las mejores canciones que más de 180 músicos enviaron a un concurso organizado por el Melody Lounge de Medellín. Además, incluye un segundo CD con los ganadores de la convocatoria de 2004. En mi humilde opinión, este par de CDs me dejaron perplejo porque no tenía ni la más remota idea de que en Colombia se hiciera música tan interesante. Ojo con la última del 2005, es mágica.

1 Comments:
Hey, Just stopped by your blog, Looks great!
I have a Pay advance site.
It offers Pay advance related offers.
Come check it out when you're not busy.
3:35 PM
Publicar un comentario
<< Home